La
lectoescritura se define como un proceso interactivo y multidimensional que
conlleva la descripción de los grafemas del lenguaje escrito o el símbolo
escrito, sus claves lingüísticas, como las sintácticas y semánticas, las
herramientas necesarias para confirmar, predecir, investigar, integrar y crear
significados del texto escrito y la comprensión en todas sus manifestaciones
interpretativas. Dentro de este contexto
la escritura es parte esencial en la creación y expresión de significados y en
la creación de nuevos textos relevantes al aprendizaje y enseñanza de la
lectoescritura como proceso, contenido y/o disciplina del currículo y del saber
humano. (Maldonado, 2010). La
lectoescritura es un área fundamental de contenido curricular, de la cual
dependen todas las otras áreas y ramas del saber humano.
La enseñanza y aprendizaje de la escritura y la lectura desde el enfoque constructivista se basa en las siguientes ideas: los niños están familiarizados con el lenguaje escrito antes de entrar a la escuela. Desde muy pequeños están continuamente interactuando con el significado de los textos escritos que encuentran en carteles, etiquetas de los productos que se consume, símbolos de restaurantes y comercios. Para Vigotsky (1979), esto implica que el aprendizaje escolar nunca empieza desde cero, tiene una prehistoria que está definida por la interacción que el niño haya vivido con el mundo físico y social que lo rodea. Es por esto, que existen recomendaciones metodológicas para favorecer el aprendizaje de la lectoescritura desde el enfoque constructivista. Es necesario que éstas se adapten a las características y necesidades de los estudiantes. Teniendo esto en cuenta, se considera que las siguientes cuestiones son los aspectos claves que hace falta recordar para favorecer el aprendizaje de la lectoescritura.
·
Propiciar la participación del estudiante. Los niños
deben sentirse protagonistas de su proceso de enseñanza-aprendizaje. Estos debe participar en la elección de
determinadas actividades. Por ejemplo,
selección de cuentos y proyectos que se quiera desarrollar. Cuando los estudiantes colaboran en las
decisiones que se toman, se sienten más motivados a aprender.
·
Facilitar las opciones de elección, la diversidad
curricular y la ayuda pedagógica. De las diferentes modalidades con las que
contamos para conseguir estas opciones y diversidad, se le da importancia a los
rincones en el salón de clases. Los
rincones se adaptan a los principios psicopedagógicos que sean establecidos
para dar autonomía a los niños. Se
sugiere que en las actividades para los rincones se permita opción de elección
en el trabajo. Por ejemplo, los cuentos pueden servir para mirarlos, para
escucharlos por CD y auriculares. Se
pueden inventar cuentos con títeres, componer palabras con diferentes tipos de
letras (magnéticas, adhesivas, recortadas de revistas o periódicos).
·
Tener en cuenta los conocimientos previos del niño. Comenzar por donde se encuentran. Como se había mencionado, el proceso de
aprendizaje de la lectoescritura por parte del niño comienza antes de entrar a
la escuela. La presencia de la escritura
es constante en el entorno físico y social que nos rodea (calle, familia) y
nuestro trabajo es hacer posible un ambiente comunicativo donde el estudiante
de a conocer lo que sabe.
·
Negociar significados con los estudiantes.
·
Comunicar y acordar los objetivos y criterios de
evaluación.
·
Anticipar a los estudiantes el tema que se trabajará. Detrás de cualquier actividad que se lleva a cabo
existe un objetivo. Es importante que el
maestro le comunique y anticipe, por ejemplo, sobre de que asunto se escribirá
y a que aspectos se le dará interés.
·
Tener en cuenta la motivación y los intereses de los
estudiantes.
·
Vigilar que el aprendizaje de la lectoescritura sea
funcional y significativo. Debemos desarrollar actividades de lectura y
escritura sean lo más cercanas posibles a situaciones reales para que el
estudiante encuentre sentido en lo que hace.
·
Establecer relaciones constantes entre lo que el
estudiante sabe y el nuevo contenido. Cuando podemos relacionar el
contenido del lenguaje que tenemos que aprender utilizamos la memorización. Por esta razón es muy importante que las
actividades de lectura y escritura que se lleven a cabo sean cercanas y
posibiliten la interacción entre lo que saben, el nuevo contenido y la
disponibilidad (actitud) del estudiante.
·
Facilitar la interacción. El intercambio de información
entre los estudiantes.
·
Propiciar la autoestima· Favorecer el clima de clase
Considero la enseñanza de la lectoescritura desde el enfoque constructivista, porque tiene una visión más funcional y significativa. Además, permite que el proceso de enseñanza aprendizaje sea diverso, favorecedor y pertinente para los estudiantes con necesidades especiales. Los aproxima a la realidad textual que los rodea de forma más activa y participativa. Además, promueve un proceso de instrucción interesante, dinámico y motivador. Por otra parte, el material se presenta como un elemento que permite al niño acercarse a su realidad cercana e interactuar con ella y así aumentar su nivel de autonomía, de autoestima y la curiosidad. Es importante recordar que para lograr un proceso de instrucción efectivo debemos tomar en consideración la capacidad y necesidades del estudiante.
Referencias
Maldonado,
J. (2010). Métodos para la enseñanza de la lectoescritura a estudiantes
excepcionales. Hato Rey, PR:
Casa Publicaciones Puertorriqueñas.
Díez, A. (2009). El
Aprendizaje de la lectoescritura desde una perspectiva constructivista Vol. I. España. Editorial GRAO. Recuperado de:
Saludos Iris!
ResponderEliminarCada niño se debe respetar siempre como un ser pensante, es decir, como un sujeto con una mente siempre activa que no se limita a recibir pasivamente la información o copiar modelos provenientes del entorno, sino que, actuando inteligentemente sobre aquello, llega así a realizar su propia interpretación y construcción de esos estímulos. Lo difícil es poner a los niños en situación de pensar, y por lo tanto la tarea del educador será encontrar la estrategia adecuada, o aprender a ser sensible ante esta actitud activa tan normal en ellos.
Desde el enfoque constructivista, la enseñanza y aprendizaje de la escritura y la lectura hace referencia al cotizado “aprender a aprender” que conlleva más que contenidos, el cómo se aborda el contenido; e importa más la calidad de su adquisición que la cantidad de los mismos. Esto supone para el profesorado innovar en cuanto a metodología e idear actividades contextualizadas con significado para los niños.
Hasta pronto,
Myriam Arlene
Saludos Iris!
ResponderEliminarMuy interesante las comparaciones que haces entre las teorias de Piaget y Vigotsky, y el enfoque constructivista con relación a la lectoescritura. La lectoescritura tiene unas bases fundamentales en su aprendizaje lo cual implica que no se debe simplemente memorizar, si no que su aprendizaje debe ser significativo. El enfoque constructivista, como bien lo explicas, brinda a los estudiantes las oportunidades que necesitan para que el aprendizaje sea significativo y efectivo, teniendo siempre en mente que la preparación del maestro y las estrategias que utiliza son de suma importancia.
Que sigas bien,
R. Nieves